domingo, 18 de noviembre de 2007

Apaga la luz ( y enciende la tele)

Deportados. Fuera, no sé si del país, pero sí en temas relacionados con el fútbol y la selección de este deporte. Adiós por mentirosos, incapaces y falsos. Lejos de toda consideración por ser lo que negaron ser. Aquí nadie se salva: Woodman, Burga, Juvenal, "Chemo" Del Solar. Ni siquiera yo, el cándido bloggero que creyó que con su crítica enrumbaría ciertos desatinos. El último que salga, que apague la luz

Son 10:56 a.m. y mi hermano Jhon ubica el televisor en la sala. Busca el mejor ángulo para que así los invitados a casa, puedan espectar mejor el encuentro. No es poca cosa, pienso en un primer momento, "Brasil es Brasil". El interés general es por ver en acción a los Dunga' Boys. Más allá del hecho de ser peruanos (y que si seguimos haciendo las cosas así, a lo Gastón Acurio), la razón sentencia que Perú debe jugar su mejor partido, y Brasil el peor de su historia para así aspirar a ganar. Sin embargo, un advenedizo arroja la primera herejía: En el fútbol no existe lógica. What???
Me niego rotundamente a aceptarlo. El fútbol como la vida tiene lógica: si haces las cosas bien, te irá bien, así de sencillo. Yo avizoro, horas previas al encentro eliminatorio, que no tenemos oportunidad, no sólo de no ganar este partido, sino además de clasificar a la justa sudafricana. Nuevamente el advenedizo invitado (que creyó que la invitación a casa incluía desayuno), me hinca: fundamenta José.
Lo miro, calló, pienso… Ahora emprendo mi diatriba. Cómo aspirar a clasificar con un personaje como Arturo Woodman, presidente del IPD que es un mentiroso, que pregona lo que sabe que no está en sus manos: defenestrar del sillón de la FPF, a Manuel Burga Seoane. Miente con descaro y capricho, es un imposible: a Burga no lo saca ni el Papa Benedicto XVI. El mister debería abocarse a temas del deporte base, por ejemplo, o de los niños genios de nuestro ajedrez, que ocuparse del fútbol.
Imaginas a Juvenal Silva, el Alfredo Gonzáles del Ande, en un sorteo eliminatorio, para ver qué grupo mundialista nos toca. Jajaja, no pues. Juvenal, es un político que vendería su alma al mismísimo diablo con tal de lograr lo que él quiere: su reelección parlamentaria. Elige a los técnicos según la aceptación del público: cuando todos coincidían que José Guilermo Del Solar era una buena alternativa, no lo pensó dos veces y destituyó a Julio César Uribe, claro está, apoyado por los desatinos del ex volante de Sporting Cristal. Pero que Uribe no se haga la víctima, pues él llegó a la selección, gracias a que ayudó a “Juveco” en la venta de Paolo de la Haza al fútbol ucraniano. ¿O sí, don Juvenal? Amigos son los amigos.
Continúo. José Guillermo Del Solar también debe irse. Por inexperto, por ser poco ducho en estos menesteres. Por esas larguísimas como variantes convocatorias. Cómo se puede entender que convoque a Flavio Maestri a último momento y lo haga jugar, por encima de Gonzáles Vigil, quien se suponía a su entender, era la primera alternativa de cambio en zona de ataque.
De igual forma, le brindó oportunidades a jugadores como Henry Quinteros y Reynaldo Cruzado. El primero con relativo éxito en Polonia, y el segundo, cuyo equipo marchaba último en el fútbol suizo. No haciendo lo propio con Jhon Hinostroza y Edwin Pérez, volantes de marca de la San Martín, los mejores del cameponato, y que son lo que más necesitamos. Encima, se atreve a convocar a Miguel Cevasco, suplente en el equipo de Gareca. Dime si no es razonable mi postura.
"Chemo", a quien no le tengo la más mínima antipatía debe irse, porque no es estratega, no ganará un partido desde el banco de suplentes, porque además no tiene quién lo asesore. Solo unas perlas de Del Solar más que suficientes para pedirle que nos enrostre el pañuelo y verlo marchar.
¿Y Manuelito Burga?, me pregunta el advenedizo. Pues la tengo clarita, es hora de que emprenda la retirada. Es una buen tipo pero que eligió la falsedad como careta. Que se vaya. No puede preferir el infierno que el paraíso. Su familia está por encima de todo. No se puede estar en un cargo, con tanta desaprobación generalizada. Pero puntualizo: esa misma desaprobación, lo sabemos es ignorante y mezquina. Porque ese versito de "La voz del pueblo es la voz de Dios", es francamente ofensivo a la inteligencia humana. Es más, pienso que es todo lo contrario, porque solo son unos pocos, quienes tienen la capacidad de análisis y discernimiento.
Sé que con esto me voy a echar mucha gente encima, pero lo digo con respeto y hombría: el pueblo es ignorante en su mayoría, sino miren las autoridades que siempre hemos elegido a lo largo de nuestra historia. Cada 4 años nos ilusionamos con clasificar a un mundial cuando no tenemos cómo hacerlo.
El fútbol como la vida, te reitero, tiene lógica. Lo ilógico es creer ciegamente en la honestidad de las personas, y eso me sucedió. Son como los amigos y familiares que llegan al entierro cargando flores y dolor, aún cuando el sentimiento es otro por dentro.
Jhon interrumpe mi perorata: "Sal de allí", me dice. Creo que me leyó la mente, que yo tampoco debiera estar en el Planeta Fútbol, por iluso, por ingenuo o lo que es peor, por bien intencionado. "¿José, quedó bien el televisor en este lugar?", inquiere mi hermano.
- Claro, claro, Jhon, eres un tipo práctico, sentencio y salgo de la sala.